Vinos de Murcia

Vinos de Murcia

Murcia es tierra de buenos vinos y en los últimos años, la producción y elaboración cuidada de buenos caldos procedentes de nuestras vides ha aumentado, conservándose también un excelente vino afrutado ...


Existen 47.130 hectáreas de terrenos destinados al cultivo de la vid, repartiéndose fundamentalmente entre Bullas, Jumilla y Yecla: las tres denominaciones de origen con las que cuenta la Región.

Pero también destaca la presencia de viñedos en las comarcas de Abanilla y el Campo de Cartagena, donde se comercializan como "Vinos de la Tierra". La variedad de suelos y climas existentes en la Región permite producir una amplia gama de vinos tintos, rosados y blancos.

Los típicos de esta zona derivan de la cepa Monastrell, una variedad tinta de racimos pequeños, que a su vez cuenta con las complementarias de Cabernet Sauvignon, Garnacha, Garnacha Tintorera, Merlot, Syrah y Tempranillo. Por su parte, los vinos blancos se elaboran con las variedades Macabeo, Airen, Pedro Ximénez, Malvasía y Chardonnay.


Denominación de Origen

Como anticipábamos en el primer párrafo, tres son las denominaciones de origen de los vinos murcianos: Bullas, Jumilla y Yecla. La Denominación de Origen garantiza la procedencia y calidad del vino, encargándose del correcto desarrollo de su proceso los llamados Consejos Reguladores.

Para ello, realizan análisis desde el momento de la plantación de la uva, hasta su embotellado y venta, en los que se comprueba que ninguno ha perdido las características que le hacen poseedor de la denominación.




Normas imprescindibles para combinar vinos y comidas



Los alimentos ácidos combinan con vinos ácidos, frutosos y persistentes, semisecos.

Los alimentos grasos con vinos ácidos de sabor amplio y lleno, tintos ásperos de carácter secante del tanino, tipo cabernet o tinto fino.

Los alimentos magros con vinos de cuerpo, golosos y glicéricos. Tipo garnacha y syrah mediterráneo.

Los alimentos salados con blancos suaves, untuosos, dulces y tintos poco tánicos. Los alimentos ahumados con blancos maderizados, plenos y frutosos, tintos especiados, de carácter moderno.

Los alimentos especiados con tintos afrutados, jóvenes, poco tánicos y moderadamente alcohólicos; blancos con azúcar residual y acidez.

Los alimentos dulces con vinos dulces de azúcar igual o superior al alimento.

Alimentos aliñados en vinagre con vinos secos tipo jerez.

Plato fuerte con vino de cuerpo.

Plato fino con vino delicado.

Combinar vinos y comidas